Cuando se busca dar solución a un problema en específico, regularmente se recurre a un diagnóstico de la situación para facilitar el trabajo. Lo que comúnmente encontramos en todo diagnóstico es que quien lo ejecuta se apoya en algún instrumento de medición para obtener un “número” o alguna interpretación de lo que sucede y de dónde proviene el problema. Cuando de ahorrar energía se trata, la herramienta Fundamental es el Diagnóstico Energético.
Sin él, no es posible dar un nivel del potencial de ahorro preciso y aunque esto resulta evidente en principio, se necesita mucho de él para ir directamente a la "solución del problema". Sin un buen diagnóstico Energético no es posible encontrar los potenciales Ahorros de Energía Eléctrica.
En tiempos de recesión económica se busca reducir los costos al máximo, particularmente los de la energía pues pueden representar del 30 al 60% del costo total de la manufactura de un servicio o un producto.
Es lógico que para implementar un sistema de este tipo es necesario hacer una inversión importante, la cual está en función de la complejidad y el nivel de diagnóstico que se pretende obtener. No obstante, no hay que olvidar que esta tecnología puede llevarnos a tomar decisiones muy importantes que repercuten directamente en el costo de lo que estamos haciendo, y en muchos casos, estos proyectos se pagan desde el primer paro de producción evitado. La información es el poder de esta herramienta tecnológica. La información es el poder de esta herramienta tecnológica.
JMAT posee una gran cantidad de medidores de energía eléctrica para monitorear desde cargas puntuales, hasta todo el sistema eléctrico general de una empresa. Obteniendo un reporte completo de costos y consumos, acceder a la información histórica, visualizar alarmas y determinar el ahorro de energía de su empresa.
En conclusión, si se desea evaluar con precisión el ahorro que puede obtenerse en un edificio de oficinas, un centro comercial, un hospital o hasta una gran nave industrial, debe conocerse el cómo, cuándo y dónde se consume la energía que se paga. Esto puede solamente ser hecho a través de la medición y el diagnóstico eficiente para comenzar a aplicar las soluciones por aquellas áreas críticas y de mayor beneficio en toda instalación.
Así pues, para mejorar con efectividad algún proceso o actividad, es indispensable medir: los beneficios van más allá de la reducción de costos.